Estuve mirando un clásico.
(Mr. Dale Dye; estuve mirando Platoon)
Me ha pasado de volver a ver, alguna película más de una vez. Esta vez, aprovechando las prestaciones de la pantalla de la DELL, volví a ver un clásico. Bastante particular.
Si se puede, contemplar como un catalizador… puedo decir que Pelotón fue una de las películas que me educó. Me tocó verla mucho antes de mi servicio en la Infantería de Marina. Y tuve el privilegio de verla en la televisión una noche, en el COM; en Mar del Plata… con dos personas más. Mi madre y mi padre.
Hoy con 45 años, las cosas no se ven muy distintas a cuando la supe ver por primera vez. Porque en definitiva todo ha sido muy educativo. Por supuesto voy a confesar como lo dije alguna vez, en THE HUNTED… estoy mucho más cerca del SGT Elías que del SGT Barnes. (Como más cerca de Tommy Lee Jones que de Benicio del Toro)
Es más todavía me deja sin aire… ESE ADAGGIO FOR STRINGS y aquella última carrera y las manos hacia el cielo del SGT Elías. Estrenada por aquí en 1987. Por aquellos días, vivía en Bahía blanca. Solo. Lo primero que adjunté… fue que la película es un gran exorcismo que todo buen soldado tiene el derecho de hacer. Que la hayan premiado, me pareció magnífico.
Por supuesto tiene un buen porcentaje de mensajes ocultos. LA casi recreación del incidente de la Aldea de MI LHAI… Me pareció toda una metáfora como esa última escena de The Deer Hunter. (Dios salve a América or BANG)
En la escena del combate final… por aquellos días… la transpolaba a la situación de la noche del 13 al 14 de junio en el Monte Tumbledown en Malvinas. Después de agregar conocimiento a mis sentidos… “golpeados cinematográficamente” como lo hizo esta película… se que no hay, muchos puntos diferentes.
Por supuesto… en virtud a todo aquello que escuché y coleccioné sobre el tema… allá por el 87, ya había visto varios capítulos de NAM la guerra de los 10000 días… Allí no hubo cobardes, hubo buenos soldados y malas políticas.
Y en TUMBLEDOWN hay un CAMPO SANTO, de nuestras Águilas Australes, al que me gustaría visitar… como lo hicieron esos muchachos del 2snd Batallón de Guardias Escoceses.
Vuelvo a decirlo. Aquella primera vez, la vez que miré esta película… reconocí a su Military Advisor; por su postura frente a la recreación de los hechos. Esta vez, tampoco creo equivocarme, si digo que las últimas palabras… con la voz en off de Charlie Sheen… sean en un buen porcentaje, del corazón de este enorme soldado el Señor Dale Dye.
¿Si la pregunta es de quién aprendí a observar todos estos detalles… que acabo de redactar?
Solo diré que estaban cenando allí conmigo, en aquella noche en Mar del Plata. Aquel soldado mi papá. Y aquella modista mi mamá.


0 comentarios:
Post a Comment